lunes, 14 de julio de 2008

Motosierras en el ex vivero de Santa Cruz

Algún miembro de la familia Cué Morán dio como dación en pago a un banco un predio de cinco hectareas, totalmente arbolado y conocido por los poblanos como el ex-vivero Santa Cruz, un predio cruzado por el río Rabanillo y catalogado hasta hace unos meses como área de preservación ecológica en la carta urbana de la ciudad de Puebla.

Cuando el banco se percató de que el predio no contaba con permisos para construir viviendas lo consideró invendible y lo traspasó al FOBAPROA (hoy IPAB).

El predio fue adquirido en cuarenta pesos el metro allá por l997 y hoy aparece en el registro público de la propiedad a nombre de Dalel Lara.

Sin embargo el que se comporta como dueño del predio es Pedro Maccise, a quien la Sra. Lara otorgó un amplio poder sobre el terreno. Hace tres años, Pedro Maccise empezó a tramitar usos de suelo para hacer un fraccionamiento en el ex-vivero.

Eli Posada, Sara Arabián y Nenise Ares me buscaron para que las acompañara al ayuntamiento para averiguar el estatus del predio, preocupadas por el derribo de árboles que empezaron a ver en la zona. Fuimos a la secretaría de Administración Urbana y con la directora de Ecología, Socorro Santín. Ahí nos mostraron la carta urbana vigente en donde el predio aparecía como area de preservación ecológica. Cuando del lado izquierdo del predio el sr. Alfredo Miguel (conocido como "el verde") empezó a derribar los árboles de la zona federal sobre la cual pretendía hacer el acceso a su fraccionamiento, una hectárea frente al ex-vivero, acudimos tambien a la Comisión Nacional del Agua en México para pedir que se revisaran las autorizaciones que el gerente de CNA en Puebla, Manuel Bersitain había dado.

Las obras fueron clausuradas despues de sostener una entrevista con el alcalde quien nos aseguró que en su administración no se darían permisos para cambiar el uso de suelo del ex-vivero. De CNA México dieron tambien la orden de que no se talaran los árboles de la zona federal ni se autorizara la vialidad ahí. El ayuntamiento nos invitó a reunirnos con Pedro Maccise para ver si se podía llegar a un acuerdo con él para que construyera en la mitad del terreno y donara la otra mitad al ayuntamiento. Creo que los ciudadanos no tendríamos que ir a este tipo de encuentros porque los usos de suelo no deben ser negociables.

Sin embargo fuimos, y el encuentro entre Pedro Maccise y el trío de señoras que nos presentamos a dicha reunión acabó en puros dimes y diretes infructuosos, ociosos e inservibles. Lo bueno fue que como el señor nos gritoneó a todos , incluídos los funcionarios del ayuntamiento, pues de plano hasta ahí llegaron las reuniones. No volvimos a saber nada del asunto. Esta semana, las motosierras volvieron a escucharse en los dos predios.

Yo no lo he visto, pero dicen los que ya vieron la carta urbana autorizada en el anterior ayuntamiento ,que se modificó el uso de suelo y que ya no está clasificado como area de preservación ecológica. La CNA, por su lado, está permitiendo que el Sr. Verde Miguel tire los últimos, enormes ahuehuetes de la orilla del lado izquierdo del río Rabanillo (ver fotos).

Total, a una semana de que llegue el día mundial del medio ambiente, de que el gobierno del estado arranque su masiva siembra de un millón de arboles en un solo día (cinco de julio) , las areas de preservación ecológica siguen sin ser intocables en Puebla y lo que las rige es el poder del dinero. Dicen en un libro que se llama "La vida secreta de las plantas", que éstas son capaces de sentir y de temer. Si las plantas de Puebla hablaran, seguro nos dirían que viven temblando.